Metro 2033
Acabo de terminar Metro 2033 de Dmitry Glukhovsky, y la verdad es que sin llegar a enamorarme me ha gustado. Para dejarlo claro, en su momento me planté en la caja de Bertrand con ‘Metro 2034‘, la segunda parte sin saberlo, pero el amable librero me sacó de mi error. Pues me apetece comprármela ahora después de haber leído la primera. Incluso antes que empezar el de ‘Ender en el exilio’ que no se porqué me lo compre. Ya que menciono la segunda parte, aclarar que 2033 es autonónoma, con su fin y todo.
La novela es larga u densa, como dejan claras un par de críticas negativas que he encontrado (I y II), pero yo no las comparto, he dejado con gusto la tele apagada muchas noches para sumergirme en el metro de Moscú, con suma intriga u hasta aprehensión. El autor logra crear, para mi gusto, una atmósfera muy lograda. Casi llega al nivel de ‘El Descenso’ de Jeff Long. Partimos de un Moscú port-apocalíptico, en un mundo aparentemente destrozado y vedado para los humanos, sin contacto con nada que no sean un puñado de estaciones de metro que han servido primero de refugio y luego de ciudad para los supervivientes. Y de ahí parte toda una aventura que ha llegado a tener su propio videojuego.
La trama efectivamente es densa, y la continua referencia a nombres de estación en Ruso y a lugares de la capital dificultan a veces la lectura pero con todo se consigue mantener la intriga hasta la última página. Se le puede criticar esto, que hasta el último párrafo no se desvela el asunto, quedando por tanto un poco brusco el final. Una segunda lectura puede que rescate indicios previos del desenlace pero yo, no me lo esperaba así. Me sorprendió, quizá he estado poco espabilado.
En resumen, un libro y un autor al que seguir.
